miércoles, 14 de octubre de 2015

7 Formas Fáciles de perder a Los Clientes. ¡nuevo! Para compartir.

"Mantente cerca de tus clientes. Tan cerca que seas tú el que les diga lo que necesitan mucho antes de que ellos se den cuenta de que lo necesitan”. Steve Jobs, Fundador de Apple.


1. Ser complemente  Indiferente a las necesidades del cliente:

Un cliente es importante para las organizaciones y muchas veces los tratamos peor que un trapo sucio debido a que somos indiferentes a sus necesidades. La mejor forma de perderlos es demostrar  desgano en su tratamiento, mostrando que no nos importa nada. Se debe revisar y mantener un seguimiento a la forma de que nuestros empleados tratan a los usuarios. Los síntomas de un empleado desmotivado y que es un  probable pierde clientes son:

a) Aburrido(a) con su trabajo, le trasmite al cliente una total falta de interés. Los síntomas se presentan cuando el empleado(a) de servicio deja de preocuparse por su trabajo, por sus clientes y, finalmente, por sí mismo(a).       

b) Desganado y apático.

c) Negligente ante un momento de verdad.

d) Estático y completamente dejado.



2.  Tratar de deshacerse lo más pronto posible de los clientes:

Esta forma de perder clientes es cuando no  se presta atención a los problemas o las necesidades de los clientes y no se resuelven sus dudas  y problemas.



3.  Una recepción mecánica y fría:

Se imaginan si en casa nuestros hijos al llegar digan todos los días: “Gracias papá por venir, nos sentimos muy felices que vengas nuevamente, esperamos que te sientas satisfecho con lo que nosotros hacemos.” A los seres humanos nos gusta el trato sincero y cortés, no simplemente una serie de frases cortadas y pegadas en los labios de todos los empleados. Se debe trabajar en el proceso de acompañamiento de todos para mejorar la atención.



4. Menospreciar a los clientes:

 Los clientes pueden sentirse menospreciados cuando no son tratados con respeto, son discriminados por edad, sexo, condición social. Debemos buscar que nuestros empleados sean justos con el trato, llevando a cabo una serie de medidas que permitan identificar esas oportunidades de mejora.



5.   El trato mecanizado:

La atención al cliente de las telefonías comete este error. Las mismas frases, el mismo tono, la modulación de la voz, el ritmo y velocidad del lenguaje. Todo es más falso que un billete de 4 dólares. Es necesario estandarizar el proceso sin caer en la mecanización o robotización del mismo.



6.    Hacerlo todo de acuerdo al manual.

Cuando los manuales están por encima de todos, no podrá existir empoderamiento de los empleados y por ende, habrá un aumento de clientes insatisfechos. La flexibilización puede ayudar a que muchos problemas y clientes perdidos, puedan mejorarse y recuperarse.



7.   Enviarlo por todos lados:

Muchas unidades organizativas no saben lo que hacen sus compañeros de otras unidades, por lo que, al llegar a ellas, siempre envían de un lugar a otro a los clientes. Esto debe evitarse.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Servicio al Usuario: Tipos de Cliente y Sus Formas de Tratarlo. ¡Nuevo!



Los clientes o usuarios pueden clasificarse por la actitud que toman cuando hay que tomar la decisión de compra. Según esta clasificación podemos encontrarnos con distintos tipos de clientes:
  • Clientes amigables:
Son simpáticos y amables, aunque en ocasiones pueden llegar a hablar demasiado. Se recomienda tratarlos bien, intentando reconducirlos hacia la decisión de compra. En el caso de que no lo veamos posible, lo mejor es no perder demasiado tiempo con ellos.
  • Clientes difíciles:
Son clientes exigentes, que siempre encuentran defectos y que creen tener la razón siempre. Se recomienda ofrecer el mejor servicio de atención al cliente, ofreciendo alternativas sin quitarles la razón.
  • Clientes tímidos:
Son personas introvertidas que no suelen decidirse en la compra. Se recomienda ayudarles a decidir, motivándolos a la compra enumerando los beneficios que tiene el producto, pero nunca debemos aprovecharse de ellos, ya que qué sean tímidos no quiere decir que sean tontos, y puede convertirse en un futuro cliente insatisfecho.
  • Clientes impacientes:
Tienen prisa por hacer las compras, así que se le debe ofrecer la máxima prioridad, pero sin descuidar al resto de clientes. No les interesa que entres en profundidad en los detalles, si lo haces, probablemente perderás la venta.
  • Clientes indiferentes:
Les da igual el producto y la empresa, simplemente compran.
  • Clientes leales:
Son fieles a la empresa o a la marca, pero no por ello hay que descuidarlos. Hay que ofrecerles lo mejor, aconsejarlos, premiando su fidelidad.
  • Clientes desconfiados. 
No se creen nada, por lo que hay que darles la máxima información, sin mentiras. Podemos basarnos en informaciones de páginas webs, revistas…para apoyar nuestro punto de vista.
  • Clientes rutinarios. 
No les gusta innovar, suelen ser fieles a la empresa. Se les debe ofrecer lo de siempre y un trato familiar. La atención al cliente es fundamental, ya que compran en tu empresa por comodidad. Si no reciben lo que buscan se marcharán a la competencia.
  • El cliente grosero: 
Es un cliente que frecuentemente está de mal humor, llega a ser ofensivo y discutir con mucha facilidad. Hay que argumentar sin caer en sus provocaciones y ofrecerle la máxima amabilidad.
  • El cliente sabelotodo: 
Piensa que lo sabe todo y se siente orgulloso, a veces puede llegar a ser agresivo y tiene muchos puntos en común con el cliente exigente. Hay que darle la razón pero llevándolo al propio terreno, y sobre todo ofrecer una buena atención y cortesía máxima.
  • El cliente impulsivo: 
Suele cambiar de opinión con frecuencia, es emotivo. Es importante atenderle como a cualquier otro pero indicando todo de forma breve y concisa, tener rapidez a la hora de cerrar una venta, y una vez se tiene lograda no decir nada más porque podría cambiar de opinión incluso con puntos positivos.